No sé,

no sé donde estás,

qué haces bajo esta luna,

la misma que ahora ilumina

mi desvelada madrugada.

No sé si tiemblas,

si tienes miedo, frío,

si ríes o si lloras.

Busco tus pasos,

busco tu piel y tu aroma,

te busco, no te alcanzo,

y sigo sin saber,

sigo aquí, tremendamente sola…

Seguiré buscando,

y no me importa,

seguiré intentando escuchar al viento,

por ríos, bosques

o frías montañas…

Porque no pararé,

no, hasta que no te tenga,

en el intento moriré

antes de que me encuentre sola

de nuevo, ésta nuestra hermosa,

enorme y luminosa, luna llena.