Paleta de colores,
es el cielo
cuando el soberano de los astros
se esconde,
y deja paso abierto
a su infinita corte,
a las luces, titilantes
y eternas,
vigilantes
en sus salas de plata,
que observan
como, poco a poco,
caen sobre las olas…
Y negro,
mundo desconocido
se vuelve el mar,
y sobre la arena,
las olas acarician el naufragar
de amores perdidos,
de amantes que se entregan
al oscuro deseo,
y piensan que es eterna
aquella a quien sin dudarlo
regalan y entregan…
Y bajo su auspicio,
los besos se vuelven
cálidos suspiros,
las caricias desenfrenadas,
despedidas sonrientes
ya que bajo ella,
se encontrarán complices,
la siguiente noche
y todas las que quedan.


Julio 23, 2008 at 11:43 am
Jo, los besos en la playa tienen un nosequé muy especial.
Que pena que pille tan lejos
Julio 23, 2008 at 11:50 am
Me ha encantado el principio del poema cuando describes el anochecer y el nacimiento de las estrellas en el firmamento. Me ha emocionado, pues no hay nada tan bello como el espectáculo de la naturaleza, que te deja mudo del asombro.
Julio 23, 2008 at 11:55 am
RMN, los besos en la playa son geniales
Eari, gracias por tu comentario, para mí el anochecer es el momento más mágico del día
Julio 23, 2008 at 1:36 pm
anochecer de besos y silencios
Julio 23, 2008 at 1:52 pm
Esos son los mejores
Julio 23, 2008 at 2:46 pm
Mmm… me trae recuerdos de un dulce amor de verano que tuve en el siglo anterior.
Muy evocador, Kiram…
Julio 23, 2008 at 3:07 pm
Gracias Primera lluvia
Parece que los amores que más se recuerdan son los de verano… porqué será? Quizá por ese saborcillo a sal que quedaba tras cada beso…
Julio 23, 2008 at 6:38 pm
cada ola es un beso que no dimos
Julio 23, 2008 at 9:10 pm
Entonces son demasiados…
Julio 23, 2008 at 11:07 pm
Si diéramos tantos besos como olas mueren en la orilla… no tendríamos, aunque el roce hace el cariño
Julio 23, 2008 at 11:26 pm
Jejejeje
Besos!