Confession – Brian tyler, Constantine ost.
Pensé que era invencible,
que me llegaría la muerte
antes de traicionar a los que me quieren…
Pensé que era imbatible.
Miradme ahora, no queda nada en mi reflejo,
no hay alegría, ni fuego en estos ojos,
y mi piel es pálida, no de hermosa, sino de enferma.
Ni siquiera el orgullo me queda,
sólo los tristes despojos
de la persona que existe en su recuerdo.
No sé ya qué es realidad
y qué el sueño,
sólo hay brutalidad,
oscuridad y tormento
en esta interminable eternidad.
Sé que no puedo caer más bajo,
pues cambié destinos y secretos
por salvar, evitar el sufrimiento
a alguien muy, muy amado.
Qué más da si sólo yo lo entiendo,
poner a todos en peligro…
Pues podría aguantar cualquier tormento
menos hacer sufrir a alguien querido
porque no pude protegerlo…
Ésta es la confesión de mi delito,
esperaré a la implacable espada,
espero paciente mi castigo…
Lo sé, soy una traidora,
pero aún cuando deseo mi muerte,
cuando no puedo mirarle a la cara,
cuando maldigo mi suerte,
lo que hice antes, lo haría ahora.
Kïlme Inn-Grull
Idea original de Eariandes.


Junio 21, 2009 at 1:57 am
mas bajo no se puede caer, dicen que los poetas llegan hasta el fondo…
tambien dicen que el mayor castigo de un poeta es serlo, y sabiendo que sufre prefiere escribir… como yo dije una vez “se que es la felicidad, pero preferí intentar ser poeta”…
un interesante espacio, por lo pronto puedo no menos que extender mis gratitudes a tan deleitable escrito.
espero nos podamos leer.
por lo pronto te dejo un saludo de un intento de escritor a tan interesante pluma escritora.
Junio 21, 2009 at 10:46 am
Muchas veces nos creemos invencibles, para luego descubrir que somos mortales, no héroes intocables. Cada persona tiene su piedra de toque, su punto débil que le hace algunas veces sucumbir. Pero en vez de restarnos valor nos confiere gran mérito: Siendo solo mortales podemos ser extraordinarios.
Lo importante no es no equivocarse nunca, sino saber reponerse al error y enmendarlo.
ains
Junio 22, 2009 at 4:43 pm
Por ser solo mortales no tenemos derecho de ser tímidos dijo Juan Matus. Vivir el presente es vivir conciente de que la muerte siempre viaja a nuestro lado.