Esperar, a que el viento
levante con dulzura su falda
y poder observar el suave contoneo
de sus hermosas caderas.
Esperar, a que un movimiento
le haga levantar la mirada,
aunque sea sólo un momento,
para que la mañana sea perfecta…
Soñar, soñar despierto
con romper la distancia que separa
a un extraño de un beso,
imaginando encontrar la manera.
Y mientras, pasa el tiempo
sin saber que cuando deja de mirarla
ella enfrenta su deseo
de acercarse y tocarlo, con su propia vergüenza.

Junio 23, 2009 at 4:42 pm
“aunque sea sólo un momento, para que la mañana sea perfecta”… muy linda esa expresión. El motivo que ocupamos para pasar bien el día.
Junio 23, 2009 at 5:51 pm
De ensueño…
me gusta…
Junio 24, 2009 at 9:38 am
Muy buenas señorita!!
Me has recordado un cuento que escribi hace tiempo (las ocho menos cuarto). Tienes un don para expresar en verso lo que a mi me saldría en prosa… jajajaja. Me tienes que enseñar! Pero sobre todo me has recordado por qué empecé a leerte: porque cuando te leía era como si tu me hubieses leído por dentro y lo hubieses escrito así de precioso.
Un besito y ánimo en los exámenes!
Junio 24, 2009 at 11:17 am
Jo nena, gracias por esas palabras tan bonitas! no me las merezco, pero muchas gracias
Tus versos también son hermosos, pero sí, tu prota es espectacular y esa misma sensación que tienes conmigo la tengo yo al leerte 
Un besote y gracias por la visita!!
Junio 25, 2009 at 11:47 am
Me ha guastado mucho. Una historia corta (en verso) pero que estimula la imaginación