lluvia

No logro concentrarme,

has ocupado toda mi mente,

has tomado mis sueños, de nuevo,

cuando pensé que había conseguido echarte

que jamás volvería a verte.

 

Lo haces, reconócelo, a menudo.

Cuando mis defensas están bajas,

cuando llueve y miro por la ventana

recuerdo que cambiaste mi mundo…

 

Y no podía hacer otra cosa, exiliarte

a una pequeña esquina de mi alma

que se retuerce al mencionarte.

 

Y ahora, por mi falta de voluntad, has vuelto,

a los recuerdos de conversaciones sin palabras,

recuerdos imaginarios de dos y una barra,

no sé si me recordarás, corroes mi alma,

voy a tener que volver a echarte, y dejarlo todo, como siempre, revuelto.