No me apuñales con dulzura, amor,

pues igualmente me mata.

No me enternezcas con hermosas palabras

pues no vuelve más liviano el dolor.

Ni me acaricies con esas pestañas largas,

pues por mucho que quieras no me dan calor.

No, no quieras hacer llevadera la muerte de mi alma,

pues clavaste certera la daga, justo en el corazón.

Confession – Brian tyler, Constantine ost.

Pensé que era invencible,

que me llegaría la muerte

antes de traicionar a los que me quieren…

Pensé que era imbatible.


Miradme ahora, no queda nada en mi reflejo,

no hay alegría, ni fuego en estos ojos,

y mi piel es pálida, no de hermosa, sino de enferma.

Ni siquiera el orgullo me queda,

sólo los tristes despojos

de la persona que existe en su recuerdo.


No sé ya qué es realidad

y qué el sueño,

sólo hay brutalidad,

oscuridad y tormento

en esta interminable eternidad.


Sé que no puedo caer más bajo,

pues cambié destinos y secretos

por salvar, evitar el sufrimiento

a alguien muy, muy amado.


Qué más da si sólo yo lo entiendo,

poner a todos en peligro…

Pues podría aguantar cualquier tormento

menos hacer sufrir a alguien querido

porque no pude protegerlo…


Ésta es la confesión de mi delito,

esperaré a la implacable espada,

espero paciente mi castigo…


Lo sé, soy una traidora,

pero aún cuando deseo mi muerte,

cuando no puedo mirarle a la cara,

cuando maldigo mi suerte,

lo que hice antes, lo haría ahora.

Kïlme Inn-Grull

Nohm

Idea original de Eariandes.


¡Palabras!

¡Palabras sin sentido!

De Recesvinto a Wamba,

de Recaredo a Leovigildo…


Que si emirato, califato,

núcleos urbanos (que no ciudades)

en el dichoso feudalismo…

Pero ojo al dato:

No pierdan ni un detalle,

feudalismo social, que no político.


Y los dichosos Fueros:

Para el Camino el de Jaca,

“Las Extremaduras”el de Sepúlveda

para a los moros darles caña,

y después el de Toledo…

Y después ¡Las Partidas!

A tomar todo por saco

menos en el País Vasco

y Navarra…

Menuda movida.


¿Y Alfonso I “El batallador” y Urraca?

Guerra civil en toda la península

por sus líos de cama…


Ya da igual, si el reino de Granada

cayó por capitulación,

un buen trabajo de diplomacia,

¡o por el acojone de un sultán con una madre tarada!


!Espero no volver a oír de caballeros,

la aristocracia y sus mesnadas,

si no es en una mesa, en una casa,

con los dados rodando, y una partida en juego!

Timing is crucial – Russian red.

Olvidarte,

es lo que debería.

Arrancarte

de la angustia misma,

borrarte

del fondo de mi pupila,

ignorando si volveré a recordarte.


Olvidarte,

es lo que debería…

Lo sé, lo repito en mis noches,

cuando la cruel realidad

deja paso a las fantasías.

Donde dejo de mirarte,

donde me acaricias.

Cuando aún mantengo la consciencia

sé que debería olvidarte.


Pero necesito esperanza para eso,

y tantas ganas…

Que no me queda tiempo

antes de que te vayas.


Olvidarte,

éso es lo que debería.

Olvidarte,

de verdad, debería.

Pero si lo hiciera, si te olvidara,

ni siquiera este triste poema

te haría justicia.

Gone, play on. – Russian Red

No quiero encontrarte

dando vueltas, nervioso,

molesto por mirarme,

por cruzar palabras con mis ojos.

 

No quiero imaginarme

qué es lo que piensas,

qué es lo que esperas

que haga yo… Si enfadarme,

o sonrojarme halagada

por el rubor de tus mejillas

o por tu brillante mirada.

 

No, entiende que  no quiero,

necesito seguir cuerda…

Entiende que no puedo

verte, vernos, de otra manera

aunque morirme siento,

aunque quiera.

 

No fui consciente,

durante años no supe que formabas parte de mí,

como yo formaba parte de ti,

estábamos atados, irremediablemente.

 

No pude, por mucho que lo intentara,

sacarte de esta mi vida,

sabiendo que de hacerlo ésta acabaría

tan pronto como me alejara.

 

Nunca quise dañarte,

observar tu cercana, sentida,

desesperada agonía

me mataba día a día,

sin saber qué hacer para consolarte

deseé que fueras feliz,

con otra persona, otra vida

que te obligara a olvidarte de mí.

 

Por supuesto, no defraudaste

aquellas esperanzas…

a ella la encontraste,

en tu desesperación, era una mañana clara,

un remanso de paz,

donde yo no tenía cabida para torturarte.

 

Mas no entendí mi reacción…

Ora reía, ora lloraba

odiando a los dioses píos que oyeron mi oración,

pues ya no eres mío como anhelaba

y en mi oscura desesperación

no logro entender porqué las líneas aún nos atan..

Por ello, amor, amigo,

no me guardes rencor por estas palabras…

Pues odio a aquél que llaman olvido,

que me va ganando día a día esta batalla…

Y ya que he de morir,

deja que sea tu recuerdo, tus susurros en mi oído,

los que me acunen hacia la nada.

 

 


Dejémonos ya

de sucias hipocresías

que oscurecen el alma

con las mentiras

que susurramos

para convencernos

de que ya no nos necesitamos,

que ya no hay deseo

en nuestros ojos,

que no hay pasión

en los labios

entreabiertos…


Olvidemos

de una vez las palabras,

escuchemos

por primera vez a nuestras almas.

Y ya veremos

si llega la tempestad

y, con ella, la calma.


Dame de beber tus labios

y de comer tu pecho

que de calor arde en rojo

bajo este estrellado techo.

Alimenta mi sangre

de esta oscura pasión

que me consume, que no puede separarme

de este dolor, de tus ojos

que me miran por un instante,

y que guardo como un tesoro,

que me desean como lo hacían antes.


Toma con tus manos

la cintura solitaria

con la fuerza del titán que eres,

que acariciabas sin prisa

cuando paseábamos entre las flores

y me atrapabas en el encanto

de tu voz sonriente.


Hazlo ahora,

hazlo ahora que el mundo duerme,

antes de que cante la alondra

pues ahora, ni siquiera mi conciencia se arrepiente.




Siempre me pregunté

que sería la vida

sin tenerte…


Pensé que habría una salida

a todo lo que arde,

todo lo que se retuerce

cada vez que siento tu presencia…

A las mentiras

que crea mi mente

para conseguir olvidarte.


Pensé que así volaría,

que podría amar

y ser amada,

que podría volver a mirar

de frente, con valentía,

a eso que llaman vida…

No fui consciente,

consecuente con mis palabras,

mis hechos demostraron las mentiras,

los engaños se hicieron fuertes

y hacia ellos me vi arrastrada…

Y es que me engañé a mí misma

más que a nadie…


No puedo seguir caminando,

necesito encontrar las razones

del porqué sigo pensando

en los besos de noches

pasadas, rezando

para que mis plegarias lleguen a los dioses

y me den la calma que anhelo tanto.

Y el porqué y su respuesta

se me antojan tan lejanas…

No seré jamás perfecta,

ni siquiera creo que haya llegado

alguna vez a ser buena,

pero pese a mis errores,

pese a querer enmendarlos,

enfrentaré mis temores,

seguiré luchando

todas mis largas noches,

hasta que llegue la mañana,

para poder conocer

la respuesta que rehuye,

la solución que me ayude,

a no volver,

jamás, a saborear recuerdos,

a no volver

a rasgar tu alma,

que ha recibido tanto daño,

el alma que hasta la locura amó…


No, sea cual sea

la anhelada respuesta,

no habrán más idas y venidas…

No.

No podrá ser,

no volveré a buscarte,

no volveré a decirte

con lágrimas en los ojos

adiós.

Cuéntame

cómo te dejé escapar

tan inconscientemente,

cómo no te pude dar

lo que me suplicabas siempre

cuando el sol caía,

cuando más necesitabas

mi sonrisa ausente…

Cuéntame

cómo pude ser tan infantil y egoísta

para creer sin dudarlo

que estarías aquí, a mi lado,

toda nuestra larga vida,

sin cuidarte,

sin quererte como sólo tú te merecías,

pues fuiste fiel amante

y compañero valeroso

que en tormenta o día radiante

siempre para mí tenía

un verso hermoso…

Cuéntame,

al menos,

que hace ya que me olvidaste,

que esos labios nuevos

y esa piel radiante

es lo único que te vuelve loco…

Cuéntame que me perdonaste,

por todas las largas noches

que viviste en desesperada vela,

por todos los besos

que te dí sin darme,

por dejarte siempre a medias

cuando saborearme

era todo en lo que pensabas.

Cuéntame que ya no me amas,

que no hay nada que pueda darte

que no te den ya, que recordarte

es lo único que me queda de ti…

Cuéntame que ya no me amas,

que ya no queda nada

que quieras de mí…

Pues son mis besos

los que desean tus besos…

Ahora es por tu perdón

por el que clama mi alma.

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