Extender la mano

con temblorosos dedos

que no logran alcanzar el consuelo

de conseguir lo anhelado.

 

Quizá, abrir los labios

saboreando lo que no llega a la garganta,

un trago exquisito e imaginario.

 

Cerrar los ojos, sentir unas pestañas

que son ajenas, que caminan los párpados

creando invisibles telas de araña.

 

Y así, el cuerpo abre sus ventanas,

inspira el novedoso aire

de una desconocida mañana.

Que estaba ahí, expectante,

esperando un momento, un instante,

para abordar a quien tiene las defensas bajadas.

 

Y así, se mezclan juguetones los alientos,

descubriendo, cada vez, un mundo distinto,

donde no entran en juego miedos o prejuicios,

descubriendo, a cada latido, un universo.

 

Regálame

una pira

para quemarte.

Para alimentar la llama

del recuerdo de mi piel

que inminente se apaga.

 

Regálame simplemente

un suspiro, o un adiós,

que me ayude a mirarte de frente.

 

Regálame

una pira

para quemarte.

Pues mis labios arden,

y no hay gelidez

que pueda enfriarles.

 

Regálame

una pira

para quemarte.

O déjame arder,

convertirme en ceniza,

consumirme, olvidarte.

Por una cabeza – Astor Piazzola

Dónde están las curvas que recorría

en mi juventud y en mis recuerdos,

en aquellos felices días

donde hacía de ti mi alimento.


Ahora me acompaña el viento,

el sonido de un violín solitario,

de un beso perdido en los labios,

y los consejos de un sabio camarero.


Mira mi estropeada estampa,

con mirada plena del ayer

que te recuerdan lo que fue

y que ahora no es nada.


Pero, de rodillas te suplico,

tú, mujer de ensueño y pesadilla

que tratas de marioneta a mi vida,

que entras y sales a tu antojo, maldita,

que me sonríes sobre tus tacones, allá arriba,

por favor, déjame o bésame, pero acaba conmigo.

Año Nuevo – Vetusta Morla

Empezar de cero,

párpados,

labios,

blanco el lienzo.


Crecer como enredadera,

rodillas,

escalar por las piernas.


Esconderme, esconderme en el refugio

del resto del lacerante mundo,

aislarme en el ombligo.


Atravesar la piel de gallina,

correr por esa pradera

y saciar la sed en la pupila.


Buscar en los bucles el abrigo

allí donde nace el pelo,

quizá encontrar consuelo,

quizá pintar, quizá contigo.

 

Entré

errante

en

el

exceso.

Experimenté,

exploré sus

escondrijos, los míos.

Es la

escapada

eterna,

el

efímero

éxtasis.

Andando

Al

Amanecer

Ante

Aquel

Aroma

Ardiente…

Algo

Ahoga

Aún…

Así…

Atrévete

A

Albergar

mi Aire.

Photo by Jingna Zhang

Photo by Jingna Zhang

No puedo negar que te quise,

aún de lejos y sin hablarte,

observando tus gestos, sin saber que decirte,

quedándome muda con solo mirarte.


No puedo negar que aún hoy te quiero,

aunque te haya olvidado,

aunque tu lejanía y tu presencia pervivan en el recuerdo

de ese alguien que día a día me observa desde el espejo,

con el ceño fruncido y cara de enfado.

Pues aunque ya no te amo

siempre me pregunto qué hubiera sido,

si en vez de mirarte hipnotizada me hubiera acercado

a preguntar, simplemente, si un café o un paseo, conmigo.

 

Tu calor arrulla mi pecho,

ronronea gustoso a mi lado

rodeando mi figura con sus brazos,

tu respiración vigila mi sueño.

 

Eres maravillosa nana

cantando con tu aliento en mi nuca,

apasionada serenata

cuando, en mi cuello, tu respiración profunda.

 

Y así, mullida entre tu ser y las sábanas,

todas mis noches duermo

hasta que tus besos se hacen alondras al alba

y con desesperada,irremediable necesidad de ti, despierto.

 I put a spell on you – Nina Simon

Mírala,

sentada sola, en una esquina,

con una copa de champagne  viendo pasar la vida…

Invítala.

 

Mírala,

con su rebelde, hermoso pelo suelto

y sus labios carmesís pidiendo a gritos un beso…

Acompáñala.

 

Mírala,

con que gracia se levanta de su mesa,

en su cara una sonrisa perfecta….

Salúdala.

 

Mírala

venga, atrévete a acercarte a ella

antes de que llegue a la puerta…

Y ni siquiera te levantas, observando hipnotizado

como, al andar, mueve sus caderas

y pide un taxi al borde de la acera…

Despídela, y en tus noches recuérdala,

porque nunca la tendrás,

ella es así,  seduce y hechiza al andar…

es una femme fatale.

 

By Joani

Yumeji´s Theme – In the mood for love OST

¿Qué es esta extraña fuerza

que me arrastra, que me ata?

¿Acaso querían los dioses que me enamorara?

Si no puedo ni un momento apartar la mirada

de su cuerpo, sus labios, su melena,

pese a ser casi un pecado,

pese al abismo que nos separa,

pese a no quererlo, ni haberlo buscado.

 

Sí, lo sé, he perdido la razón

por un amor imposible,

tan lejando e intangible

que odio a mi propio corazón

por esperar una palabra suya,

una sonrisa hacia mí no dirigida,

o un centímetro de su piel desnuda

o una caricia accidental, pero al menos caricia,

para que su odiada imagen en mis sueños surja

y así, en mi tormento, sobrevivir otro día.

 

¿Qué es esta extraña fuerza

que me arrastra, que me ata?

¿Acaso querían los dioses que me enamorara?

Si no puedo ni un momento apartar la mirada

de su cuerpo, sus labios, su melena,

pese a ser casi un pecado,

pese al abismo que nos separa,

pese a no quererlo, ni haberlo buscado.

 

¿Acaso ha dirigido hacia mí sus profundos ojos?

¿Qué es este devorador fuego

que me está destruyendo por dentro

cada vez que su deseado cuerpo toco?

Rezo, rezo días y noches para morir pronto,

pues, que mi conciencia me perdone,

o muero, o le demostraré lo que siento de un modo, u otro.

 

By Joani

By Joani

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