Despertar

Desorden completo

en el lecho donde yago

junto a él.

Mi cabello se confunde

con el suyo,

hermosa paleta de colores…

La oscuridad de la noche

apenas apaga el brillo

de las miradas,

que como un faro

guía hasta él

a mis manos…

Observo su cuerpo

suplicando que no sea la última vez

que exploro sus senderos,

que sus labios de terciopelo

recorren mi piel…

Mano, cuerpo,

labio y piel,

un círculo de infinito,

desatada, serena,

magnífica pasión…

El implacable invierno

es vencido

por nuestra primavera,

por el calor

que de su piel emana,

fuente de amor

donde se sacia mi alma…

Y ahora que sus suaves latidos escucho,

que su piel y su aliento

son mi manta,

ahora que nuestras sonrisas

saludan a la mañana,

sé que él retornará a mi lecho,

y,con su pasión desatada,

volverá, sin quererlo,

a desordenar mis sábanas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Poesía y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s