Insomnio

morpheo

Las horas de la noche pasan,

y yo, mirando al cielo,

en mi lecho mi cuerpo descansa,

no puedo, siquiera, visitar a mi amante Morfeo.

Las estrellas observan curiosas

mi desesperada vigilia,

donde grito llamando a la diosa,

donde suplico que termine mi agonía…

El viento, desde las ventanas,

susurran secretos

de un posible mañana…

que siempre, en mi cárcel de seda,

serán ayer,

serán de nuevo,

sin poder evitarlo,

un te quiero y no puedo…

Un te quise y no pude

que arrebata de mi mente la cordura,

que me ata y me obliga

a estas cadenas que fueron de tí…

Un te quiero y no puedo,

que arrebata de mis labios el aliento,

que me calla y me obliga

a estas palabras que son de tí…

Y, sin falta,

un te querré y no podré,

que arrebata de mi cuerpo la vida,

que me mata, que me obliga

a este infierno de mi alma,

que será, por y para siempre,

de tí…

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