La Caja Abierta

The golden box

Miré en la caja de mis pesadillas,

despacio, sin darme cuenta,

fui girando la llave,

abriendo el cerrojo,

abriendo con curiosidad

mis ojos a ella.

Sí, cuando la observé

con la calma

que da el terror,

perdí mi mirada

en su oscuro fondo,

donde, callados,

se escondían el miedo,

los celos,

la desesperación…

Y las enfrenté cara a cara,

temblando,

rezando porque estuvieras a mi lado.

Y comprendí,

con lágrimas en los ojos,

que por mucho que corra

nunca podré huir,

que por mucho que llore

no se irán.

Ellas son hijas de mis dudas,

de mis intentos

por separar mi Psique

de mi Cupido.

Porque no puedo

pensar con claridad

si no es contigo,

porque mi alma

no tiembla

si no es por ti.

Y acepté mis pesadillas,

y levanté la cabeza hacia el sol,

y tras llorar todas mis penas

decidí no huir

si no es contigo,

y decidí no huir

si no es, por supuesto,

hacia ti.

Pshyque
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